
Cuando los peces son cultivados intensivamente en sistemas de recirculación
con un mínimo de recambio diario de agua ( < 10% del volumen del sistema),
los nutrientes disueltos se acumulan y se aproximan a los niveles
encontrados en las soluciones de nutrientes usadas en hidroponía. Estos
nutrientes pueden ser utilizados al biointegrar el cultivo de vegetales por
hidroponía con los cultivos de peces con recirculación, una tecnología
conocida como acuiponia.
Los sistemas acuipónicos son reconocidos por incrementar el margen de
utilidad al utilizar simbióticamente los productos metabólicos de los peces
como nutrientes para los vegetales; el usar compartidamente la infraestructura
(sopladores, bombas, biofiltros, otros); y por último, pero no menos
importante, el eficiente uso y conservación del agua, así como también
utilizar las mínimas descargas de efluentes para regar los frutales plantados
en el predio. contiguo.
El objetivo principal es desarrollar un sistema biointegrado de producción
acuícola-agrícola factible y sustentable mediante estrategias de ingeniería
en bioprocesos con recirculación de agua para diversificar la producción en
las zonas áridas, semiáridas y secano costero del País.
El concepto de bio-integración sustentable se incluye con la finalidad fundamental
de generación de tecnología propia con miras al desarrollo de
nuevos procesos (acuiponía) y productos (peces, camarones de río y hortalizas),
a través del uso novedoso de las tecnologías de recirculación de agua
para peces en acuicultura y de hidroponía para hortalizas en agricultura.
El concepto de ingeniería en bioprocesos surge aquí como primera aproximación
de mejorar las condiciones de cultivo a través del uso estratégico e
integrado de tecnologías de tratamiento y reutilización de agua dulce, con lo
que se aísla a los sistemas de producción de las condiciones ambientales y
de la variabilidad de la calidad del agua proveniente del medio ambiente,
permitiendo a su vez reutilizar el agua varias veces con lo que se hace más
eficiente el uso de un recurso tan escaso como este en la Región de
Coquimbo en la actualidad.
El concepto de diversificar la producción nace como estrategia de diversificar
e incrementar la producción de biomasa y la reducción de costos por
unidad de cultivo biointegrada. Esta diversificación productiva se refiere a la
aplicación combinada de nuevas tecnologías a través de la biointegración
simbiótica de peces, camarones y vegetales que dan lugar a procesos
nuevos y que incrementan sustancialmente la capacidad productiva de la
empresa en el mediano plazo.
Se considera que la transversalidad tecnológica que existe entre sistemas
de horticultura y de piscicultura favorece la biointegración de los procesos
de cultivo de hortalizas hidropónicas y de peces en recirculación.